Como espejo de la realidad que es, ARCOmadrid, la principal feria de arte contemporáneo de España ha abierto sus puertas con el siniestro ninot de Felipe VI que desde sus más de 4 metros de altura domina “sus súbditos” y los visitantes en general.

Parafraseando al poeta, algo huele a podrido en España, quizás por esto le rocían varias veces al día con su colonia preferida.

Fito Conesa, Helikon. Espai Tactel.

Más allá de la polémica causada por la pieza de Santiago Sierra e Iván Merino en la galería italiana Prometeo, polémica que con diferencia de temas ya forma parte de las previsiones mediáticas, ARCO ha empezado a rodar como un engranaje bien engrasado. Acababa de abrir sus pabellones (durante los primeros dos días sólo para coleccionistas y profesionales) y Polígrafa ya había vendido una aguafuerte de Plensa por 30.000 euros, a prueba de que crítica y mercado en el tema Plensa desde luego no parecen ir de la mano. Después de los primeros escarceos las galerías catalanas en general parecían contentas: mucha concurrencia, mucho interés y ganas de comprar pese a que el mercado parece aun lejos de haberse completamente recobrado. “Hemos encontrado una feria limpia con buenos espacios y un nivel cada vez mejor. El comprador viene con las ideas claras a buscar la pieza no a ver lo que encuentra”, asegura Miguel Marcos interrumpiendo su charla con Carlos Cuadro, el director del Centro Niemeyer de Avilés donde expone hasta finales de mayo sus amplios fondos de Joan Brossa.

Santiago Sierra & Eugenio Merino, Ninot, Prometeogallery.

Contando Marlborough y NoguerasBlanchard, que también tienen sede en Madrid, un año más las catalanas son 16: ADN, Ana Mas Projects, Àngels Barcelona, Espai Tactel, etHALL, Joan Prats, Marc Domènech, Mayoral, Miguel Marcos, Polígrafa, Senda, ProjecteSD, RocioSantaCruz y Bombon Projects, la única nueva incorporación, que participa en Opening, la sección de galerías jóvenes (menos de siete años). El conjunto, con sus artistas, también es como un espejo, en este caso del panorama de la creación contemporánea que se ve en ARCO, es decir pintura, fotografía y escultura/objeto en este orden. “El vídeo prácticamente ha desaparecido”, lamentaba Han Nefkens, coleccionista especializado en esta disciplina, que presenta la obra de la ganadora de su premio, Maya Watanabe en La Casa Encendida.

Stand de Ana Mas Projects.

Entre los pocos vídeos que quedan, se encuentra el que forma parte del tríptico (vídeo, partitura y trompeta) de Helikon, el proyecto de Fito Conesa (el lo define “un viaje musical apocalíptico en las minas de La Unión”) expuesto en el Espai Tactel, que ahora también tiene sede en Barcelona, junto con el colectivo de diseñadores Toormix y Patricia Carrasco. Otro proyecto que incluye una animación y tiene detrás una historia fascinante es el de Martín Vitaliti para etHALL, una investigación sobre el comic y el concepto de original y publicación que, en el caso de las historias gráficas, revela aspectos sorprendentes. El artista deconstruye lo que define “la lógica de la distorsión” poniendo de manifiesto cómo se modifican los comics, que él a su vez interviene, y el nulo control de los autores sobre sus obras.

La Fundación dedicada al dictador se jactaba de haber desterrado al artista de la feria.

ADN no ha renunciado a traer obras de Iván Merino, pese a que, tras el escándalo del Franco en la nevera, desgraciadamente premonitorio del resurgimiento de la derecha más rancia y peligrosa, la Fundación dedicada al dictador se jactaba de haber desterrado al artista de la feria. Y mira por donde no sólo no ha sido desterrado, sino que está en dos galerías. Más sutil pero extremadamente contundente, el alegado antibelicista de Antoni Miralda, que desde las paredes de Senda demuestra como sus soldaditos van contaminando monumentos, plazas y mobiliario urbano: son pequeños, liliputienses en comparación con Felipe, pero igual de temibles. Estas fotografías de la serie Soldats Soldés, todas copias vintage, fueron tomadas por Miralda en París. Reveladas en blanco y negro entre 1965 y 1973, permanecieron ocultas en su estudio hasta ahora, cuando su parodia de la mitología de la violencia y los arquetipos patrióticos resulta más que actual y necesaria.

Àngels Ribé, L’esprit de la loi, Ana Mas Projects.

Fotografía también en el stand de RocioSantaCruz, que descubre una formidable pareja de artistas: Palmira Puig-Giró y Marcel Giró, además de haber expandido y conquistado un espacio excelente para Arts Libris, la feria internacional de libro de artista y edición contemporánea, que creó en Barcelona en 2009 y este año reúne 34 expositores, diez de los cuales son barceloneses.

NoguerasBlanchard y Àngels Barcelona apuestan por algunos de sus artistas fetiche, Leandro Erlic y Ruben Grilo y Esther Ferrer y Joan Foncuberta, respectivamente. Grandes formatos de José María Sicilia presiden Marc Domènech y Joan Prats, mientras Joaquim Chancho hace lo propio en el stand de Ana Mas Projects, acompañado por las fotos de Àngels Ribé, una artista que en la imaginación colectiva queda como símbolo de los años 70, mientras que sigue haciendo fotos muy interesantes. ARCO, que el año que viene estrena directora catalana (Maribel López, que codirige, con Carlos Urroz, su novena y última edición), el viernes espera la visita de la consejera de Cultura, Laura Borrás, una costumbre que sólo se interrumpió el año pasado a causa de la intervención de la Generalitat de Cataluña a través de la aplicación del artículo 155.