El ciclo Noches de Verano de CaixaForum se ha transformado y tiene lugar exclusivamente online, con propuestas de artes escénicas que reivindican la capacidad transformadora del arte. El miércoles 29, a las 20 horas, se presenta una nueva versión de Las Muchísimas, el proyecto de la compañía Mariantònia Oliver.

¿Qué pasa cuando reúnes en un escenario una decena de mujeres de cierta edad que no son bailarinas profesionales? «Pueden explotar muchos contenidos, hay tantas diferencias y tanto en común», dice la coreógrafa mallorquina. «Las Muchísimas habla del vigor y la belleza que tenemos las mujeres a partir de los 60 años, de nuestra vigencia», añade Oliver.

Las Muchísimas.

El espectáculo de título superlativo tira del hilo del relato que inició con Las Muchas (2012); en aquella ocasión colaboró con mujeres de 70 a 87 años, para reflexionar sobre la identidad común y la fragilidad de las personas que, a pesar de estar invisibilizadas por la edad y sus cuerpos no normativos, se sienten vivas y lo demuestran bailando. El clamor por la diversidad y el enfoque social sigue presente –de hecho, el trabajo con personas mayores, personas con diversidades funcionales y colectivos en riesgo de exclusión social es una de las líneas de su compañía–, pero Oliver considera que Las Muchísimas es un «proyecto artístico» más que una reivindicación.

«Mujeres no profesionales, pero lo suficientemente valientes como para exponerse y enfrentarse a un trabajo con el cuerpo».

El registro sonoro juega un papel fundamental en la obra. Por un lado, oímos la música de Joana Gomila, que es fruto de la colaboración estrecha con la coreógrafa, y por el otro, los jadeos y las palabras de las artistas que participan, mujeres mallorquinas, catalanas y eslovenas que Oliver ha conocido y seleccionado en talleres; las describe como «mujeres no profesionales, pero lo suficientemente valientes como para exponerse y enfrentarse a un trabajo con el cuerpo».

Las Muchísimas ha girado por Europa y se ha visto en festivales como el OFF de Aviñón y el Namur en Mai, en Bélgica. Tiene un formato teatral –con hasta 17 intérpretes sobre el escenario– pero también se ha realizado una adaptación más ligera y de calle, que se presentó en el metro de Barcelona en el marco del Grec 2019. Este último formato es escogido para el CaixaForum, y tendrá lugar en un rincón emblemático del museo, ante el mural de Sol LeWitt: «Bailamos nuestra pieza teniendo en cuenta el movimiento del mural, es un telón de fondo que vibra, es muy potente, hay momentos de mucha energía», concluye Oliver.