Entendemos por catálogo razonado de un artista el inventario lo más completo posible de sus obras: título, fecha, datos técnicos, localización y, si es posible, historial de propietarios y bibliografía.

Los primeros catálogos razonados estaban dedicados a la obra grabada. El pionero de este género es el Catalogue raisonné de toutes les pièces qui forment l’œuvre de Rembrandt, de Edme-François Gersaint, publicado póstumamente en 1751.

El catálogo razonado de pinturas de Salvador Dalí.

Pero no será hasta la década de 1960 que los catálogos razonados serán una herramienta habitual. Con la explosión del mercado del arte contemporáneo, se editan estos estudios ilustrados para regular el comercio y evitar las falsificaciones. Son herramientas caras porque se trata de tirajes limitados para galeristas, coleccionistas particulares, museos y bibliotecas especializadas.

Uno de los catálogos más conocidos y voluminosos es el que publicó Christian Zervos sobre la obra de Picasso: 33 volúmenes, aparecidos entre 1932 y 1978 –con la colaboración del artista– con más de 16.000 imágenes. En 2013 se reeditó y se vendía, entero, por 20.000 dólares. Pero si alguien tiene un Picasso o se dedica a venderlos, se trata de una cifra modesta.

Los catálogos razonados nos permiten estudiar la obra completa de los artistas, de una manera que ni los propios artistas, hasta hace poco, han sido capaces de ver.

Ahora, gracias a internet, tenemos la posibilidad de ver catálogos razonados en línea de muchos artistas. El ejemplo más contundente, el catálogo razonado de pinturas de Salvador Dalí, que ha tardado una década en completarse. La Fundación Gala-Salvador Dalí está trabajando, ahora mismo, en el catálogo razonado de escultura del artista ampurdanés. Y acaba de ver la luz el catálogo razonado en línea del artista catalán-uruguayo Joaquín Torres García. Para acceder, nos tenemos que registrar, pero es totalmente gratuito. Visto el ejemplo, estaría bien tener los catálogos razonados en línea de artistas catalanes como Joan Miró o Antoni Tàpies.

Si os interesa la pintura antigua, podéis consultar los catálogos en línea dedicados a Jan Brueghel y a Pieter Bruegel. El caso de Rembrandt es bastante curioso: en 1968 nacía el Rembrandt Research Project, que publicó los seis volúmenes del A Corpus of Rembrandt Paintings. En 2011, carente de financiación pública, el equipo se disolvió. Las listas actualizadas de pintura, dibujo y grabado de Rembrandt se pueden encontrar en la Wikipedia.

En cuanto al siglo XIX, tenéis las obras completas en línea del impresionista Edgar Degas, del postimpresionista Paul Cézanne, y los estadounidenses James Abbot McNeil Whistler y George Bellows.

También hay una serie de clásicos del siglo XX con catálogo razonado en línea, como el pintor austríaco Egon Schiele, el escultor británico Henry Moore, el escultor suizo Alberto Giacometti, el escultor japonés-estadounidense Isamu Noguchi. Así como el artista pop estadounidense Roy Lichtenstein, el pintor británico Francis Bacon o la obra grabada y los libros de artista de la franco-norteamericana Louise Bourgeois.