Ars Electronica es un festival de referencia mundial, que hace décadas marca tendencias en el media art y las expresiones más experimentales y arriesgadas del arte y la creatividad contemporánea, donde la presencia española y catalana ha sido siempre escasa, cuando no del todo ausente o meramente anecdótica.

Así que la presencia de la Colección BEEP de Arte Electrónico, invitada por segundo año consecutivo en el Gallery Space, un espacio relativamente nuevo que cuestiona de forma constructiva los modelos tradicionales de galerismo y coleccionismo, resulta francamente excepcional.

Robertina Šebjanič: Aurelia 1 +Hz / proto viva generator. Photo: Miha Fras (archive Gallery Kapelica).

Nacida en Reus gracias al clarividente mecenazgo del empresario Andreu Rodríguez y su mujer, la artista Marie-France Veyrat, la Colección BEEP lleva casi 15 años creciendo sin prisa pero sin pausa, y a día de hoy ha reunido un conjunto de obras de arte electrónico y digital muy significativo a nivel internacional, que resume las tendencias y evolución de las prácticas artísticas relacionadas con los nuevos medios tecnológicos.

Ars Electronica, Linz.

Ars Electrónica, que se celebra en Linz (Austria), del 5 al 9 de septiembre, no necesita presentaciones. Para su 40º aniversario ha preparado la edición más amplia de su historia, OUT OF THE BOX. The midlife crisis of the digital revolution que, en 5 días, reúne unos 1.500 artistas, científicos, teóricos y activistas de medio mundo, que darán vida a más de 600 iniciativas entre muestras, talleres y eventos de todo tipo, repartidos en 16 espacios, alrededor del mítico PostCity, el antiguo y gigantesco edificio de correos, vestigio de un mundo que ya no existe.

José Manuel Berenguer, Luci, sin nombre y sin memoria.

En el subterráneo del PostCity, el centro neurálgico del Festival, la Colección BEEP presenta una propuesta a la altura de la efeméride, que plantea un inédito concepto de bioarte expandido. La componen siete obras, de las que solo una, Luci, sin nombre y sin memoria, de José Manuel Berenguer, una de las piezas clave del fondo, protagonizada por un enjambre de luciérnagas electrónicas, se ha exhibido anteriormente. Las otras seis son nuevas adquisiciones: tres de artistas con una sólida trayectoria a sus espaldas como Robertina Šebjanič con una instalación sonora controlada por una comunidad de medusas, Félicie d’Estienne d’Orves con una instalación lumínica que reinterpreta fenómenos astrofísicos como las eclipses, y Mariano Sardón y Mariano Sigman con un sistema de representación del rostro basado en la mirada del observador, ganador de la 14ª edición Premio ARCO-BEEP de Arte Electrónico, que se ha encargado de mantener viva la escena del arte electrónico y digital en la feria de arte contemporáneo más importante de España, ARCOmadrid.

Félicie d’Estienne d’Orves. Photo: Gerald Knights.

Las últimas tres obras de artistas jóvenes son fruto del primer programa de producción realizado en colaboración con Hangar de Barcelona. “Queremos plantear un nuevo modelo de coleccionismo, que no esté basado en acumular piezas. Por ello proporcionamos soporte tecnológico a los artistas con fines de investigación y producción, y desarrollamos diversos programas de patrocinio tecnológico. El más reciente, con el Centro de Producción e Investigación en Artes Visuales Hangar de Barcelona, es un ejemplo de nuestra voluntad de apoyar la creación de base y practicar una forma de coleccionismo activo y militante”, explica Vicente Matallana, director de la colección.

Kenneth Dow, PsyCHO TRance K-HOLE.

Las tres obras, que se estrenan en esta ocasión, ofrecen diversas perspectivas de la creación vinculada a la tecnología, como el candado de bicicleta convertido en secuenciador, de Kenneth Dow, la pistola robótica de Patricio Rivera, que escribe en las paredes con pintura y excrementos de caballo, y una instalación interactiva de TopLap (Lina Bautista e Iván Paz) que permite al visitante escribir en el teclado de un viejo ordenador, para generar y modificar en tiempo real la pieza sonora que el dispositivo va creando.

Mariano Sardón, Wall of Gazes.

“Este acuerdo supone una magnífica oportunidad para los artistas residentes en Hangar, porque les permite producir una pieza nueva, presentarla en un contexto de la máxima relevancia internacional e integrarla en una colección de referencia, como es la Colección BEEP. Es fundamental tener en cuenta que esta colaboración no se basa en la incorporación de piezas terminadas, sino en hacer posible un proceso de producción”, explica Lluís Nacenta, director de Hangar, quien añade: “Es el primer paso de un proceso que sigue abierto. Lo que se incorpora a la Colección es una prueba de artista, lo cual permite a este seguir desarrollando esa misma pieza, así como poderla presentar en otros contextos”.

Las medusas son técnicamente inmortales.

Con la adquisición de Aurelia 1 +Hz / proto viva generator de la eslovena Robertina Šebjanič, que recibió una Mención de Honor en los Ars Electronica Prix 2016 y se presenta ahora en una versión ampliada y mejorada, la Colección BEEP entra en el debate sobre el coleccionismo de bioarte, obras que contienen elementos vivos, como las medusas que protagonizan esta pieza. “Las medusas son técnicamente inmortales, en cambio los seres humanos además de perecederos y depredadores, técnicamente somos una plaga”, afirma Matallana, que expondrá su estrategia de coleccionismo en la mesa de debate Paradojas y obstáculos para mantener y exponer el bioarte vivo.

Robertina Šebjanič: Aurelia 1 +Hz / proto viva generator. Photo: Miha Fras (archive Gallery Kapelica).

Con la pieza de Šebjanič, BEEP se mete de lleno en un ámbito que abordó hace casi 15 años y por el que siempre tuvo interés. “La colección se inauguró con la adquisición de la obra ganadora del primer Premio ARCO-BEEP de Arte Electrónico, Time Capsule de Eduardo Kac, uno de los grandes nombres del bioarte, y con Independent Robotic Community de Ricardo Iglesias y Gerald Kogler, una de las obras que anticipan el concepto bio mediart, tan vinculado a la inteligencia artificial”, concluye Matallana.

Hasta el 6 de octubre, una importante selección de obras de la Colección se exhibe en el museo de arte moderno y contemporáneo Es Baluard de Palma de Mallorca, en el marco de la muestra FACES. Un diálogo entre la Colección de Es Baluard y la Colección BEEP de Arte Electrónico, que con más de 49.000 visitantes (a falta de un mes para su clausura) se sitúa entre las exposiciones más visitadas de los 10 años de historia del museo mallorquín.