Sobrecargas es una iniciativa de la Assemblea d’Artistes de la Garrotxa. Cada mes, la Assemblea invita a un artista a colgar en la fachada del ayuntamiento de Olot una interpretación a tamaño natural de La carga (1902), la obra más famosa de Ramon Casas.

El pasado diciembre fue el turno de Ferran Garcia Sevilla, que realizó su particular versión y escribió el texto que la acompaña, Game over. Insert Coin. Una invitación a la revuelta.

Ferran Garcia Sevilla, La carga, 2018.

Game over. Insert coin

Las llamadas obras de arte son cosas que están fuera de nosotros. Como las sillas.

Las llamadas obras de arte no hablan, como a menudo se afirma.

Son mudas como las piedras y las nubes. Como un semáforo o un Bloody Mary.

Somos nosotros quienes proyectamos sobre el mundo determinados pensamientos y emociones.

Pensamientos y emociones, por cierto, aprendidos en una determinada comunidad cultural.

Y en una determinada lengua, o más, cargada ya de estos pensamientos y emociones.

Por eso las llamadas obras de arte no son estrictamente universales.

Por el contrario, la técnica sí que lo es. Desde la rueda hasta el ordenador cuántico.

Somos seres predeterminados con estadísticamente las mismas respuestas. Pero no todos.

Pensamos que somos libres y en realidad hemos firmado un contrato con la esclavitud querida.

Sólo cambiar la secuencia heredada de los hechos y las cosas nos hace un poco más libres.

Por eso reconocemos los hechos y las cosas, y los interpretamos. Seguimos la eterna rueda.

Por ello si cambiamos esta interpretación heredada destruimos el discurso dominante.

Con esta acción pasamos del simple reconocimiento a un conocimiento diferente.

Si a una pregunta le damos las mismas o similares respuestas, hacemos evolución.

Si cambiamos las preguntas, hacemos revolución.

Podéis leer más textos de Ferran Garcia Sevilla en http://ferrangarciasevilla.cat/textos/.