Hay un día para cada cosa. Pero si quieres atraer el público joven, debes celebrarlo de noche.

Esto es exactamente «La Noche de los Museos», la versión guay y divertida del formal «día de los museos». 84 espacios del área metropolitana de Barcelona, repletos de actividades entre las siete de la tarde y la una de la madrugada.

Museu Nacional d’Art de Catalunya MNAC. Nit dels Museus 2018. ©Robert_Ramos.

Podríamos establecer, incluso, la comparación con los cristianos «practicantes» y los «no practicantes». Los primeros van a misa todos los domingos y fiestas de guardar; los segundos sólo van dos veces al año: en Navidad y por Pascua. Los «practicantes» del arte se pasan el año yendo a museos, galerías, presentaciones de libros, etc. Los «no practicantes» sólo visitan museos cuando hacen turismo, o inventan una excursión a ARCOmadrid… cuando no han entrado ni en una sola galería de su ciudad.

No encontraréis, en La Noche de los Museos, a menores de 18 años… ni a mayores de 45. Estas franjas de edad son para, cuando consiguen formar una masa, eventos diurnos y gratuitos como la tarde de los sábados en el MACBA… si hay una exposición de Plensa. ¡Como añoro aquellas megaexposicions que atraían cientos de miles de visitantes!

Museu Nacional d’Art de Catalunya MNAC. Nit dels Museus 2018. ©Robert_Ramos.

Imperdibles … pero masificados

La noche de los museos no está pensada para que el visitante emprenda un proceso de reflexión en torno a determinada propuesta artística, cultural o patrimonial. Está diseñada para que tú, que no eres habitual de los museos, descubras un espacio al que volver. Incluso los equipamientos más grandes procuran parecerse a la fábrica de chocolate de Willy Wonka, y no faltan las performances sorpresa, las actuaciones musicales y el confeti.

Me parece fantástico. De acuerdo con tus preferencias, podrás disfrutar de las onomatopeyas y los montajes sonoros de Christian Marclay en el MACBA, o perderte en el laberinto mental de la física cuántica en el CCCB, saludar las primeras muestras del genio malagueño en el Museu Picasso; o alabar el genio gótico de Bartolomé Bermejo, hacer un guiño al Pantocrátor de Taüll o incluso animar la gigantesca Batalla de Tetuán de Fortuny en el MNAC, donde mil años de arte catalán nos contemplan. Son propuestas obvias y recomendables.

Pero… ¿y si no te gusta hacer cola? ¿Y si no deseas ir dónde todo el mundo? ¿Y si te animas a convertir una noche temática en una noche de nicho? En Mirador de les Arts© proponemos algunas rutas diferentes. Ah, sí. Un consejo importante, hay bastantes sitios que piden que te registres previamente por internet. Si no desea quedarte fuera ¡sé previsor!

Palau de la Virreina. Nit dels Museus 2018. ©Robert_Ramos.

Ruta fotográfica

¿Amante de la fotografía? ¿Ya sabes que el móvil tenéis una cámara con múltiples posibilidades? ¿Que un día se puedes ser tú, el artista expuesto en el museo? Proponemos comenzar en lo alto del Paseo de Gracia, en La Pedrera, y de paso que visitas uno de los edificios más interesantes de Gaudí, no dejes de disfrutar la grandísima exposición de Gabriel Cualladó; después, puedes ir hasta la Fundación Mapfre, en la calle Diputació con Rambla Cataluña para adorar las fotografías de Berenice Abbott, seguir hasta el CCCB y averiguar en qué se parece el World Press Photo de este año al de cualquier edición anterior –respuesta: todos son idénticos–, seguir por Las Ramblas con otro icono de la fotografía, el alemán August Sander, frío y preciso como un entomólogo. Torcer hacia el gótico, hasta el Arxiu Fotogràfic de Barcelona, y terminar la fiesta de una manera un poco siniestra, en Foto Colectania, con las fotografías y las instalaciones de Laia Abril en torno al aborto.

Fundació Arranz Bravo. Nit dels Museus 2018. L’Hospitalet de Llobregat. ©Robert_Ramos.

Rutas locales

¿Te gustaría abarcar a pie sola una zona? Por ejemplo, hay gente de Barcelona que no ha ido nunca a ver arte en L’Hospitalet, y puede descubrir una mina: casi a pie de metro, tiene el Centre d’Art Tecla Sala, con dos propuestas interesantes: la exposición multidisciplinar de Eugenio Ampudia ¿Y tú qué has hecho por el arte? Y los trampantojos virtuosos de Lluís Hortalà en Guillotina –trata de las chimeneas de dos personajes históricos guillotinados. En el complejo de la Tecla Sala tenemos también la Fundación Arranz-Bravo, con la exposición de Pablo del Pozo Al muerto, tiempo encima. Y si seguimos la línea 1 de metro, en el casco antiguo, tres espacios pertenecientes al Museu de L’Hospitalet: el edificio de Casa España –que se podrá visitar a oscuras–, el edificio de la Harmonia, y la Masia de Can Riera, donde se puede ver la exposición Amb B de Brossa.

Subirachs va mucho más allá de la fachada de la Pasión de la Sagrada Familia.

Si os gusta más el Poble Nou, ningún problema: puedes visitar el Museu del Disseny, con una montaña de colecciones que van del diseño industrial al diseño gráfico, pasando por el textil y la moda; puedes continuar en el museo Can Framis de pintura contemporánea catalana, y de paso visitar la exposición del recientemente fallecido Jordi Fulla. Y si sigues caminando cinco minutos más, llegarás al Espai Subirachs, donde la hija del escultor te explicará la trayectoria de un artista que va mucho más allá de la fachada de la Pasión de la Sagrada Familia.

Col·lecció de Carrosses Fúnebres.

Ruta invisible

También puedes hacer rutas temáticas. Por ejemplo, una dedicada a Gaudí que incluya La Pedrera, la casa del guarda del Park Güell, el Palacio Güell al final de La Rambla y, si tienes automóvil, en el Museu de les Aigües –carretera de Sant Boi, en Cornellà de Llobregat– podrás realizar visitas guiadas a la exposición y al jardín, donde está la reconstrucción de la cascada modernista de Gaudí.

Otra ruta casi infinita sería la que recorre los restos romanos de la antigua Barcino, como el Templo de Augusto, la Domus Aurea de la calle Avinyó, los restos romanos en el MUHBA de la Plaza del Rey… y en Badalona, el museo y espacios como la Casa de los Delfines, el Jardín de Quinto Licinio o el Conducto de Aguas.

Pero si deseas una ruta nocturna sobre lo invisible, a veces a la vista de todos pero que pasa desapercibido; o sencillamente eres fan del programa Cuarto Milenio, te recomiendo empezar por la magnífica Biblioteca Arús y su exposición Barcelona, la capital de los detectives privados. Seguir por la Gran Logia Provincial de Cataluña, con dos templos masónicos o, si se te hace corta la visita, ir a la Fundación Privada Eugen Bleuler, donde tendrás entrada libre a cuatro templos masónicos y salas de reuniones donde se muestra toda la simbología masónica, material, decoraciones, etc. Una ruta así sólo puede tener dos finales: o vas al Museo Egipcio a ver la exposición sobre Tutankhamon… o te acercas a la salida 13 de la Ronda Litoral y vas a parar a la Colección de Carrozas Fúnebres, un patrimonio único en Europa. No te pierdas el taller nocturno «Construyamos nuestro propio cementerio».

Aquí puedes informarte de todas las propuestas de La Noche de los Museos. Y no olvides que en muchos espacios hay que hacer reserva previa ¿Truco o trato?