Últimamente parece que a Joaquim Chancho (Tarragona, 1943) lo relacionamos bastante con pinturas de colores vivos combinados de manera atrevida. Pero la obra de este auténtico buscador de todas las posibilidades de la abstracción pictórica, avalado por su dilatada trayectoria, es más que color.

Para Chancho la pintura es básicamente un lenguaje y lo utiliza de la misma manera que un escritor o un músico. El color es simplemente un adjetivo o una nota más.

Vista de la exposición de Joaquim Chancho en la galería Ana Mas Projects.

Nada cambia, pues, en el impacto que provoca la pintura de Chancho, cuando sólo utiliza el blanco y negro, que, no olvidemos, que también son colores. Ha sido todo un acierto, pues, recuperar una serie de pinturas y dibujos de Chancho en blanco y negro, desde el 1972 al 2017, en la exposición que se puede ver en la galería Ana Mas Projects, en L’Hospitalet de Llobregat.

Son obras pertenecientes a varias series pero que tienen en común la creación de tensión entre el blanco y negro, a través de la yuxtaposición, el cruce de líneas y las veladuras. Es cierto que son piezas minimalistas, pero sólo en una primera impresión. Chancho no se detiene en el puro diálogo entre el blanco y el negro o en crear campos de color, sino que va más allá.

Minimalismo, sí, pero sin ahorrar nunca recursos de lenguaje.

En algunas ocasiones, abre y cierra ventanas, con aberturas blancas que iluminan el cuadro. En otras obras, grava caligrafías con líneas que cruzan la superficie. También construye paisajes en horizontal y vertical a partir de finas líneas que cubren el cuadro y aquí, si os acercáis a la pieza, podréis descubrir otros colores escondidos. Pinta aguas en el fondo con sutiles veladuras. Construye una estructura en un monocromo blanco sólo con gotas y gruesos de pintura.

En las obras de la serie más antigua de la exposición, sobre fondo negro, dibuja una partitura sutil, salpicada por trazos y manchas, que quizás son (o no) fruto de accidentes. A veces estas obras, hipnóticas, son como partituras de John Cage y otras veces como composiciones jazzísticas. La exposición también incluye algunos dibujos, en los que el minimalismo se acentúa. Minimalismo, sí, pero sin ahorrar nunca recursos de lenguaje.

Siempre con discreción y comprometido firmemente con la pintura, al margen de modas y de movimientos más trendy, Joaquim Chancho ha demostrado a lo largo de toda su carrera una honestidad artística que en los tiempos que corren, se debe hacer constar. En un momento en que cuesta tanto ver buenas exposiciones de pintura-pintura en nuestro país, la exposición de Chancho a Ana Mas Projects es un soplo de aire fresco.

Joaquim Chancho. En blanco y negro se puede visitar en galería Ana Mas Projects de Hospitalet hasta el 16 de marzo.