Dicen que Gustav Mahler escribió el segundo movimiento de su Séptima sinfonía tras contemplar La ronda de noche en el Rijksmuseum de Amsterdam.

Y es que el misterio y virtuosismo de la obra maestra de Rembrandt ha inspirado a muchos creadores de disciplinas diferentes; incluso existe una ópera sobre esta pintura.

Rembrandt, La ronda de noche, 1642. Rijksmuseum, Amsterdam.

Pero es especialmente sugerente la canción homónima que la banda británica de rock progresivo King Crimson dedicó a la pintura en 1973. Puede parecer que el rock sea lo más alejado que puede haber de una pintura barroca tan icónica pero los King Crimson rompieron la barrera del tiempo y las disciplinas, en la que parece casi una lectura sonora de la fascinante escena de Rembrandt. Tan atmosférica como misteriosa; tan brillante como evocadora. Con una estructura errática que simula el movimiento de los ojos cuando observan una pintura de grandes dimensiones.

Los magníficos riffs de guitarra de Robert Fripp y la voz del bajista John Wetton son los guías del viaje que propone la banda por la obra de Rembrandt. La letra, que escribió Richard Palmer-James, homenajea especialmente a los personajes cotidianos que aparecen en la pintura en tiempos de guerra, y evoca incluso el olor de la pintura, como si hubiera perdurado 300 años después. «Brilla, brilla, la luz de las buenas obras brilla», dice. Como brilla con luz propia esta preciosa canción.

 

The Night Watch

Shine, shine, the light of good works shine
The watch before the city gates depicted in their prime
That golden light all grimy now
Three hundred years have passed
The worthy Captain and his squad of troopers standing fast

The artist knew their faces well
The husbands of his lady friends
His creditors and councilors
In armor bright, the merchant men

Official moments of the guild
In poses keen from bygone days
The city fathers frozen there
Upon the canvas dark with age

The smell of paint, a flask of wine
And turn those faces all to me
The blunderbuss and halberd-shaft
And Dutch respectability

They make their entrance one by one
Defenders of that way of life
The redbrick home, the bourgeoisie
Guitar lessons…