La galería etHALL abandona el Raval para establecerse en L’Hospitalet, en el mismo edificio donde ya están NoguerasBlanchard, Ana Mas Projects y el colectivo de artistas Trama 34.

L’Hospitalet va camino de convertirse en uno de los centros neurálgicos del arte catalán, pero ¿qué lo hace tan atractivo a los ojos de galeristas y creadores?

Instalación de Jon Otamendi’s en etHall. Foto: @ArteEdadSilicio.

Considerado el entorno, más de uno al ver la catarata de agua golpear con fuerza la lona de plástico que hace de escaparate, habrá pensado en algún desperfecto hidráulico. Una sensación inmediatamente desmentida por el ambiente festivo y el gentío que rodeaba lo que no era un escape de agua, sino una instalación del artista vasco Jon Otamendi para la inauguración de la nueva sede de etHALL en L’Hospitalet.

Performance de Eulàlia Rovira y Adrian Schindler en etHALL. Foto: Juan de Jarillo.

La elección no podría haber sido más acertada. “La obra de Otamendi reflexiona sobre las relaciones entre dibujo y arquitectura, mecánica y naturaleza, imagen y experiencia, hipótesis y realidad. A partir de estas dicotomías cuestiona la percepción que existe sobre interior-exterior ¿qué tipo de situaciones se dan en un espacio cerrado o a cielo abierto?, las expectativas ¿qué esperamos encontrar en un espacio de arte y cómo se relaciona la práctica artística con el mercado? y la dimensión simbólica ¿cuál será la interpretación del público?”, explica Jorge Bravo, que inauguró etHALL en 2011, en el Raval, que tras Consell de Cent y el Born, parecía el nuevo centro del arte barcelonés. Parecía, porque del núcleo crecido al calor del Macba, ahora tan sólo queda Àngels Barcelona.

El nuevo espacio de etHALL, una antigua fábrica de caramelos, está en las antípodas del cubo blanco. Las paredes desconchadas, el alto techo con vigas de madera y las curiosas ventanas con las celosías hacia dentro, ya dan pistas sobre la línea de la galería: proyectos atípicos, experimentales y de investigación que pocas concesiones hacen a los dictámenes del mercado, como las acciones de Eulàlia Rovira y Adrian Schindler, Martín Vitaliti y Marc Vives que han animado la inauguración.

Fachada del edificio de la calle Isaac Peral, 7 en L’Hospitalet. Foto: Mario Santamaría.

etHALL se ha instalado en los bajos del edificio de la calle Isaac Peral 7, donde ya se encuentran NoguerasBlanchard, Ana Mas Projects y el colectivo de artistas Trama 34, formado por Mario Santamaría, Matteo Guidi, Mireia C. Saladrigues, Diego Paonessa y Marc Serra, entre otros. “Aquí podemos hacer proyectos inviables en el centro donde gran parte del presupuesto se va en alquiler y nunca hubiéramos podido tener tanto espacio. Además, no nos engañemos, nunca tuvimos al paseante o al turista como cliente, sólo hemos perdido la visita de algún amigo que se pasaba a charlar. El cliente viene aquí como iba allá”, asegura Àlex Nogueras, el primero en dar el salto, junto con el colectivo Salamina. Ahora se calcula que ya hay más de 250 entre artistas, diseñadores y arquitectos, a los que se suman los pioneros ocupantes del Edifici Freixa, el colectivo Fase y nombres célebres como Antoni Muntadas o Jordi Colomer, que acaba de abrir La Infinita con la productora Carolina Olivares y el poeta Eduard Escoffet.

Las galerías han triplicado su espacio y disminuido considerablemente los costes.

Es cierto que L’Hospitalet bonifica el 95% del IBI y el IAE a las industrias culturales y que las galerías que se han trasladado han, por lo menos, triplicado su espacio y disminuido considerablemente los costes, pero la cuestión económica no es el único incentivo. Lo asegura Albert Mercadé, director artístico del Districte Cultural L’H, un proyecto que concibió Josep Ramoneda cuando los expertos preconizaron que las empresas culturales abandonarían Barcelona para irse al extrarradio, donde podrían conseguir espacios más grandes, versátiles y baratos. “Mi papel es el de mediador entre la ciudad y el sector. A partir de sus ideas y deseos, elaboramos una programación que cuenta con un presupuesto de 200.000 euros y abarca iniciativas diversas, desde la participación en el Gallery Weekend y el festival Loop a las exposiciones en fábricas abandonadas, pasando por intervenciones de arte público”, explica Mercadé.

Ad Minolti en Nogueras Blanchard. Foto: @ArteEdadSilicio.

Es el caso de la instalación escultórica que Mónica Planes (galería Àngels) y Alejandro Palacín acaban de inaugurar en la Plaza Europa en el marco del Mobile World Congress. “El próximo proyecto será a finales de mayo con David Bestué y otros ocho artistas que montarán talleres y una exposición participativa en un rincón del barrio de Santa Eulàlia”, concluye Mercadé, que también dirige la Fundación Arranz-Bravo; con Tecla Sala, las principales instituciones artísticas del municipio, nuestro Brooklyn particular.