A pesar de la pandemia, el equipo del Museo Picasso, dirigido por Emmanuel Guigon, ha seguido trabajando en el 50 aniversario de la donación de Pablo Picasso a la ciudad de Barcelona, de 236 pinturas, 681 dibujos, 17 cuadernos, 4 libros de texto, 2 grabados, 47 obras de otros artistas y objetos diversos.

Y lo festeja exponiendo los cuadernos de su fondo, 17 de los cuales provienen de esta donación, y 2 más adquiridos por el mismo museo.

Esquerra: Pablo Picasso, Primera Comunió. Barcelona, gener-març del 1896. Museu Picasso, Barcelona. Donació Pablo Picasso, 1970. MPB 110.001. Museu Picasso, Barcelona. Fotografia: Gasull Fotografia © Successió Pablo Picasso, VEGAP, Madrid 2020. Dreta: Pablo Picasso, Estudi per a Primera Comunió i altres croquis. Àlbum de Barcelona, 1896 (MPB 110.921c). Museu Picasso, Barcelona. Donació Pablo Picasso, 1970. MPB 111.450. Museu Picasso, Barcelona. Fotografia: Gasull Fotografia. © Successió Pablo Picasso, VEGAP, Madrid 2020.

Los cuadernos nos permiten entender con toda su complejidad el proceso de trabajo de Picasso, su camino iniciático en las técnicas artísticas desde su tierna infancia, pasando por la escuela de Bellas Artes de A Coruña, La Llotja de Barcelona, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid, las visitas al Museo del Prado, las estancias en Horta de Sant Joan y Gósol, y su primer viaje a París en 1900. En estos álbumes vida cotidiana y aprendizaje se mezclan y nos muestran su itinerario vital.

Pablo Picasso, La madre del artista. Hoja de álbum (MPB 110.921c). Barcelona, 9 de junio de 1896. Museu Picasso, Barcelona. Donación Pablo Picasso, 1970. MPB 111.472. Museu Picasso, Barcelona. Fotografía: Gasull Fotografia. © Sucesión Pablo Picasso, VEGAP, Madrid 2021.

Como afirma la comisaria de la exposición, la conservadora del Museo Picasso Malén Gual, para Picasso estos cuadernos «son la parte más íntima de su creación, un laboratorio de ideas donde plantea y encuentra las soluciones plásticas y compositivas que aparecen en las pinturas.» Con los cuadernos se exponen obras del mismo Picasso y otros artistas que formaban parte de su día a día, y que establecen diálogo con sus dibujos.

Izquierda: Pablo Picasso, El viejo pescador. Màlaga, 1895. N.R. 200.502. Donación Josep Sala i Ardiz. Museu de Montserrat, Abadia de Montserrat. © Sucesión Pablo Picasso, VEGAP, Madrid 2020. Derecha: Pablo Picasso, Estudio para Viejo pescador. Álbum de Madrid, Málaga y Barcelona, 1895-1896 (MPB 110.913c) Málaga, 14 de agosto de 1895. Museu Picasso, Barcelona. Donación Pablo Picasso, 1970. MPB 111.167. Museu Picasso, Barcelona. Fotografía: Gasull Fotografia. © Sucesión Pablo Picasso, VEGAP, Madrid 2020.

Así, tenemos a la etapa de la Coruña, que es el primer ámbito de la muestra –cuando es un niño de trece o catorce años– los bocetos a la aguada de Hombre con boina y Viejo, que se encuentran acompañados de las obras terminadas de 1895. En este mismo álbum emergen los retratos de su padre, Don José Luis Blasco, profesor de dibujo, pintor, y responsable de que los dotes creativos de su hijo tomen altura, el guía en su aprendizaje que hará lo imposible para que reciba la formación adecuada. En este mismo álbum emergen los retratos de su madre y de su hermana pequeña, Conchita, que murió en 1895, y también los de su segunda hermana Lola, a quien muestra bordando, con dos obras colgadas en la pared de la cámara. Una de estas composiciones ha sido identificada como la acuarela de Rafael Blanco Merino, alumno de su padre, a quien le había regalado la obra y que también se puede ver en este ámbito.

Esquerra: Diego Velázquez, El bufón Calabacillas. 1635-1639. Museo Nacional del Prado. © Archivo Fotográfico. Museo Nacional del Prado. Madrid. Dreta: Pablo Picasso, Bien tirada está. Còpia del Capricho núm. 17 de Goya Àlbum de Madrid, 1898 (MPB 110.917c). Madrid, gener-març del 1898. Museu Picasso, Barcelona. Donació Pablo Picasso, 1970. MPB 111.369. Museu Picasso, Barcelona. Fotografia: Gasull Fotografia © Successió́ Pablo Picasso, VEGAP, Madrid 2020.

En el álbum Madrid, Málaga y Barcelona (entre 1895 y 1896), está el rastro de la primera visita de Picasso al Museo del Prado, en julio de 1895, con el esbozo de la copia de El bufón «Calabacillas» de Velázquez, que dialoga directamente con la obra original de Velázquez, prestada por el Museo del Prado. En este mismo álbum se pueden observar los grandes avances técnicos de un niño Picasso, con nueve estudios de manos, piernas y rostros para la obra Viejo pescador del Museo de Montserrat, ejecutado en Málaga, también expuesto. Cierran este álbum las academias ya elaboradas en Barcelona en la Escuela la Lonja, donde su padre ejerce la pedagogía del arte a partir de 1895.

Pablo Picasso, Home de pie, caricatura de Carles Casagemas i estudio de cabezas.
Hoja de álbum (MPB 110.925c). Barcelona, c. 1899. Museu Picasso, Barcelona. Donación Pablo Picasso, 1970. MPB 111.555. Museu Picasso, Barcelona. Fotografía: Gasull Fotografia. © Sucesión Pablo Picasso, VEGAP, Madrid 2021.

El apartado de Barcelona viene encabezado por dos grandes escayolas de la Venus de Milo y la Venus de Medici, que en aquella época ya estaban en las aulas de la Escuela de Bellas Artes y que inspiraron al alumno Picasso en las sus academias. Entre los seis álbumes que reúnen Barcelona, están los dos apuntes para Primera comunión (1896), a lápiz y aguada, que es exhibido en la sala; y estudios del rostro de su madre, dos de los cuales, a la acuarela, que enlazan con el retrato al pastel que conserva el museo, de 1896.

En la misma sala se miran la copia de Picasso del retrato Felipe IV anciano de Velázquez y la obra original.

El tercer ámbito corresponde a su etapa de Madrid, que reúne cinco cuadernos donde están presentes los ejercicios académicos de la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado, y sus copias de los grabados de Goya del Museo del Prado, donde acude con su amigo pintor Francisco Bernareggi. En la misma sala se miran la copia de Picasso del retrato Felipe IV anciano de Velázquez y la obra original del mismo Velázquez, prestada también por el Museo del Prado.

Pablo Picasso, Bien tirada está. Còpia del Capricho núm. 17 de Goya Àlbum de Madrid, 1898 (MPB 110.917c). Madrid, gener-març del 1898. Museu Picasso, Barcelona. Donació́ Pablo Picasso, 1970. MPB 111.369. Museu Picasso, Barcelona. Fotografia: Gasull Fotografia © Successió́ Pablo Picasso, VEGAP, Madrid 2020.

En Madrid, Picasso enferma y, después de volver a Barcelona, se traslada a Horta de Sant Joan acompañado de Manuel Pallarés. Allí se hospedará en la casa de su amigo, para recuperarse entre junio de 1898 y enero de 1899. Este siguiente ámbito reúne los cuadernos de Horta de Sant Joan, de temática de paisaje rural, y en donde también hay trazadas escenas de enfermos, que culminará con su etapa tenebrista, bajo el influjo de Steinlen y Munch.

Pablo Picasso, Fernande con pañuelo. Carnet catalán (MPB 113.039c)
Gósol, mayo-agosto de 1906. Museu Picasso, Barcelona. Adquisición, 2000. MPB 113.039.23. Museu Picasso, Barcelona. Fotografía: Gasull Fotografia © Sucesión Pablo Picasso, VEGAP, Madrid 2020.

En este mismo apartado se presenta el Carné catalán, adquirido por el museo Picasso, que recoge su estancia en Gósol la primavera de 1906. En él, pensamientos y procesos de trabajo se encuentran, así como versos de Joan Maragall y los retratos de su compañera Fernande. A través de las formas femeninas muestra el retorno al origen, y la virgen románica de Gósol prestada por el Museo Nacional de Arte de Cataluña, inspiró en parte estas formas primitivas. El Carné Catalán contiene estudios de obras tan relevantes como Dos hermanos o La mujer de los panes.

Pablo Picasso, Mujer Leyendo. Álbum de París, 1900 (MPB 110.910c). París, octubre-diciembre de 1900. Museu Picasso, Barcelona. Donación Pablo Picasso, 1970. MPB 111.009. © Sucesión Pablo Picasso, VEGAP, Madrid 2020.

En el penúltimo ámbito comparten espacio del Álbum de Barcelona (1899), con referencias a la atmósfera de los Quatre Gats, y el Álbum de París, el más pequeño de todos los cuadernos, de su primera estancia en la capital francesa, adonde llega en octubre de 1900, pocos días antes de cumplir 19 años, acompañado de Carles Casagemas. Puede apreciarse su evolución de «pintor de la vida moderna», que intuimos en los bocetos de figuras femeninas, y los retratos de perfil esbozados de su amigo Casagemas. En este mismo espacio conviven un delicado pastel de Joaquim Sunyer de París, procedente del Museo Nacional de Arte de Cataluña, y un retrato desgarrador de Casagemas ejecutado por Picasso. Cierra la muestra en un salto temporal el Carné Pepe Illo. Tauromaquia regalado por Picasso a su amigo el editor Gustavo Gili en 1957, que se encuentra directamente relacionado con el libro ilustrado por Picasso La Tauromaquia o Arte de Torear que se publicó en 1959.

Pablo Picasso, Citando al toro con la capa. Carné «Pepe Illo. Tauromaquia» (MPB 114.090c). Canes, 24 de diciembre de 1957. Museu Picasso, Barcelona. Adquisición, 2018. Fondo Gustau Gili y Anna Maria Torra MPB 114.090.14. Museu Picasso, Barcelona. Fotografía: Gasull Fotografia © Sucesión Pablo Picasso, VEGAP, Madrid 2020.

Esta es una exposición para degustar de forma lenta, sin aceleraciones, muy de acuerdo con estos momentos de necesidad de recogimiento que vivimos. Este Picasso secreto, laborioso, reflexivo, académico que rompe a continuación sus cánones, ilumina nuestras horas de silencio. Y nos hace entender el nacimiento de un genio, en el contexto de su época. El catálogo de la exposición es toda una delicia, con estudios de dieciséis especialistas, incluidos su comisaria y el director del museo, que abordan, reproducen y catalogan íntegramente los 19 cuadernos. Todo un ejemplo de buen hacer, de resiliencia de un museo en momentos difíciles que reivindica el vínculo de Picasso con Barcelona, para acercar sus colecciones al público local, al que fue el destino de sus donaciones: Barcelona, Cataluña. ¡Hay que ir al Picasso!

La exposición Picasso. Los Cuadernos se puede visitar en el Museo Picasso de Barcelona hasta el 4 de abril.