El MACBA renuncia a la capilla de la Misericòrdia y acepta el Convent dels Àngels para expandirse. El CAP, finalmente, tendrá un edificio a medida de las necesidades sanitarias del barrio en la capilla. La prensa, encantada, publica la noticia en la sección de «Cultura».

La única crítica a este despropósito la he leído en La Vanguardia, en boca –o mano, ahora me he perdido– del ex-galerista y gestor cultural Llucià Homs: «Sorprende que el museo viva como gran victoria un pequeño incremento de metros cuadrados en la plaza por la vía de construir un anexo al Convent dels Àngels».

La plaza dels Àngels con la propuesta de ampliación del MACBA.

Quizá los periodistas que recogieron la noticia lo entendieron mal, pero, en resumen, lo que venían a decir era que el MACBA crecerá construyendo un edificio encima y alrededor del Convent dels Àngels. Tres plantas, dos de las cuales harán de oficinas. El espacio de las oficinas del edificio Meier, que quedará vacío –liberado, escriben algunos medios, como si las oficinas fueran la Francia ocupada–, se destinará a «actividades públicas». Para exposiciones seguro que no… Ya me huelo que el actual auditorio, con estructura de búnker antinuclear, quedará pronto en desuso.

Si lo he entendido bien –que quizá no, y si es así pido excusas–, se gastarán más de cinco millones de euros para encoger la plaza dels Àngels, construir un edificio de planta baja y dos pisos –un total de 2.800 metros cuadrados–, para acabar ganando mil tristes metros cuadrados destinados a exponer de forma permanente la colección del museo. Por otra parte, la calculadora me dice que, si las ponen todas, tocaría a cinco obras por metro cuadrado…

¿Todo este revuelo para acabar ganando el doble de espacio de oficinas? ¡Qué ejemplo más contundente para ejemplificar el triunfo de la gestión cultural por encima de la cultura!

El edificio Meier fue una mala solución: una luna gigante que convierte el interior en un solarium y obliga a gastar lo que no está escrito en aire acondicionado; una rampa y un atrio que se comen la mitad del espacio expositivo… Pero la reforma del Convento de los Ángeles es una solución aún peor. ¿Qué problema habría en construir o adaptar un edificio puramente funcional en una zona con buenas comunicaciones? No diré que en la explanada del MNAC porque parecería cruel, pero hay numerosos ejemplos de museos con dos sedes. Lo que prima es la funcionalidad. Dejémonos de postalitas.

Por otro lado, encuentro fantástico que las administraciones públicas hayan encontrado el dinero necesario para construir el edificio del Convent dels Àngels. Es como si alguien señalara la Luna y le miráramos el dedo. El problema es que, una vez inaugurado el edificio, habrá que conseguir una ampliación del presupuesto del MACBA suficiente para pagar el mantenimiento de la nueva estructura. Si cada vez hay menos exposiciones y de mayor duración, porque no llega el dinero, ¿como lo haremos con una estructura más grande? ¿Cuántos santos habrá que desnudar para vestir este nuevo convento-oficina?

Yo deseo un MACBA con un presupuesto mucho más elevado que el actual, que pueda organizar exposiciones para todos los gustos y que disponga de un gran espacio para mostrar su colección permanente. Donde sea, pero en la plaza dels Àngels no. ¡Que es una chapuza!