Entre el reloj y la cama (1940) es una de las últimas pinturas de Edvard Munch, en la que se autorretrata en su habitación.

De pie, en una posición estática y fría y situado de cara, mirando al espectador (tal vez con los ojos cerrados), este autorretrato tardío del pintor noruego, como hicieron otros artistas como Picasso o Rembrandt, alude a la espera de una muerte probablemente próxima, aunque en este caso Munch no moriría hasta cuatro años después.

Edvard Munch, Selvportrett mellom klokken og sengen, 1940-1943. Munch Museum, Oslo, Noruega.

El pintor, que toda la vida luchó por su frágil salud física y mental, ha llegado a anciano, pero su soledad es infinita. Vive rodeado de sus propias obras, pero ya no parece conectado a ellas. La desesperación de su grito de juventud se ha convertido melancolía.

Este magnífico cuadro de Munch inspiró una canción homónima de la banda galesa Manic Street Preachers, incluida en el álbum Futurology, de 2014. Interpretada con la hermosa voz de Green Garside, líder del grupo Scritti Polliti, invitado especial en el disco , la canción comparte con el autorretrato de Munch el sentimiento de melancolía, que en este caso se refiere a una crisis de madurez.

Tiene poco que ver con los sonidos punk y oscuros que caracterizaron a la banda en sus primeros años.

Aquí, la banda opta por el intimismo, en lugar de la denuncia política que es marca de fábrica de muchos de sus temas. Es una canción calmada y melódica, sin estridencias, que tiene poco que ver con los sonidos punk y oscuros que caracterizaron a la banda en sus primeros años, marcada a partir de 1995 por la desaparición de uno de sus miembros más carismáticos, el guitarrista y letrista Richey Edwards. Desaparición literal porque aún se desconoce qué ocurrió con Edwards.

Futurology, un álbum que fue aclamado por la crítica, contiene un tema más relacionado con el mundo del arte: Black Square, en referencia a Malevich.

 

 

Between the Clock and the Bed

 

I’m well aware of happiness

And what it takes to get to it

But the simple struggle of survival

Transforms itself into betrayal

 

Between the clock and the bed

There’s only space and hell

Waiting for the transportation

Between the clock and the bed

Shapes move inside my head

Colliding with shared desperation

 

Yes I’m as guilty as the rest

A man of little consequence

Unable of forgiving himself

Still building the bypass in my head

 

Between the clock and the bed

There’s only space and hell

Looking for my intervention

Between the clock and the bed

Shapes move inside my head

We’ve all felt the implications

 

Hatred and failure go perfectly together

Like the quick and the sand beautiful and damned

I live through these moments again and again

Repeated images of enemies and Friends