Existe una fotografía de Joaquim Gomis en la que se ve a Miró, en bañador y descalzo, contemplando una raíz en Montroig.

Su manera de mirar la raíz, colocada verticalmente, es casi de adoración. No vemos directamente la mirada del artista pero Gomis, uno de los fotógrafos catalanes más grandes de la segunda mitad del siglo XX, sabe captar la actitud de observación y respeto del pintor a un elemento natural tan simple como es una raíz. Desafortunadamente no tenemos fotografías de Gaudí con una concha en las manos o contemplando una flor o una hoja. Me arriesgo a pensar que su actitud sería muy parecida a la de Miró contemplando la raíz.

Joaquim Gomis, Joan Miró contemplando una raíz en la playa de Mont-roig, Tarragona, c. 1946-1950. Fons Gomis, dipositat a l’Arxiu Nacional de Catalunya. © Hereus de Joaquim Gomis. Fundació Joan Miró, Barcelona.

Es esta actitud común entre el arquitecto y el pintor, sobre todo la que tiene que ver con la naturaleza como principio generador de la creación, la que planea por la exposición Miró-Gaudí-Gomis que se puede ver a lo largo de todo el verano en la Fundación Miró de Barcelona. La exposición, organizada a partir de los fondos de la fundación y comisariada por Teresa Montaner y Ester Ramos, confronta las afinidades estéticas y creativas de Gaudí y Miró, vistas a través de Joaquim Gomis.

Joan Miró, Gaudí XIII, 1979. Fundació Joan Miró, Barcelona. © Successió Miró 2019.

El fotógrafo fue un divulgador extraordinario de la obra de los dos artistas a través de sus imágenes, sobre todo a través de los llamados fotoscops, una colección de fotolibros deliciosos que en los años 50 impulsó Joan Prats y que estaría muy bien que se pudieran reeditar algún día porque la mirada intuitiva de Gomis ante la obra de Miró y Gaudí es rabiosamente moderna.

Joaquim Gomis, Detalle de una de las chimeneas de la terraza de la Pedrera. Fons Joaquim Gomis, dipòsit a l’Arxiu Nacional de Catalunya. © Hereus de Joaquim Gomis. Fundació Joan Miró, Barcelona.

Aparentemente sencilla pero llena de detalles cuando se hace una observación minuciosa, la exposición pone de manifiesto la evidente confluencia estética entre Gaudí y Miró, sobre todo en algunos momentos como el diálogo entre las esculturas mironianas y las imágenes de las chimeneas de la Pedrera hechas por Gomis o cuando se comprueba de primera mano la forma en que Miró hizo alusiones directas al Park Güell cuando diseñó, con el ceramista Josep Llorens Artigas, el Laberinto de la Fundación Maeght de Saint Paul de Vence. ¿Y no es gaudiana la escultura pública Mujer y pájaro? Y todo ello más allá de la anécdota que ambos creadores coincidieran en las clases de dibujo de Cercle Artístic de Sant Lluc en la década de los 1910 pero nunca llegaran a conocerse personalmente.

Odette Gomis, Joaquim Gomis, Joan Miró, Mme. Matisse y Joan Prats en la terraza de la Casa Batlló, 1944. Fons Gomis, dipositat a l’Arxiu Nacional de Catalunya. © Hereus de Joaquim Gomis. Fundació Joan Miró, Barcelona.

La muestra pone en valor el fondo documental y artístico de la fundación pero también pone de manifiesto que es necesario que en un futuro se pueda hacer una investigación a fondo y una posible gran exposición sobre la fascinante relación entre Gaudí y Miró, unidos no sólo por tener la naturaleza como fuente de inspiración, sino por procesos de trabajo similares para llegar a una poética propia.

La exposición Miró-Gaudí-Gomis se puede visitar en la Fundación Miró, de Barcelona, hasta el 6 de octubre.