Hasta el presente, en todas las historias de la vanguardia catalana aparecía el apellido Sokolova vinculado a la muestra Logicofobista de la librería Catalònia de la primavera de 1936, y a la exposición de la joyería Roca de enero de 1935.

En la primera, figura como nombre Nadia y en la segunda Valia. Todo el mundo daba por entendido que era un error y que se trataba de la misma persona.

La exposición Logicofobista, 1936.

Su nombre, como en el caso de Gamboa-Rothvoss –otro logicofobista– se publica a menudo con errores…. Sokolowa, Sakalova. Siendo Magí Cassanyes el crítico de referencia de ambas exposiciones, y ADLAN los promotores, todo hacía pensar que se trataba de una sola persona descrita erróneamente.

A todo esto, que es muy poco, se sumaba el recuerdo del poeta Tomás Garcés, que dejó escrito en sus memorias: «Un día, en el grupo de ADLAN, apareció la figura elegantísima, y bella, de Nadia Sokolova . Sindreu, que parecía su chevalier servant, debía saber de dónde salió. Sonriente y discreta, la rusa Sokolova escribía versos en francés. Eran unos versos murmurados y claros, a la manera de un Paul Éluard elemental.

«Sindreu nos hizo llegar una muestra a los Quaderns de Poesia. Figuran en un pie de página, en el número 6, bajo el título sobrio, de Poèmes.

«Nadie tuvo mucho tiempo de ‘creer’ en Nadia Sokolova. Un buen día desapareció de Barcelona. Iba a los Estados Unidos, a casarse, probablemente con un ingeniero, o con un hombre rico. Como la Bien Plantada, como la Haidé de Maragall, o la amada secreta de Gaudí, nos dejó para siempre. Las fiestas del ADLAN sufrieron. Añoraban la claridad eslava de sus ojos. Y en su nuevo país los zorros plateados se debieron batir por ella».

Aquí, Garcés, habla de una poetisa y en ningún caso dice que también pintaba. Había que aclararlo y esta búsqueda ve ahora la luz con esta investigación que se convierte en una publicación y una muestra en la Fundación Apel·les Fenosa, que aclara el error. La conclusión es que Nadia Sokolova era una poetisa, y Valia una cantatriz que también pintaba y que expuso en la joyería Roca. La pintura de la muestra logicofobista era de Valia. Las dos eran hermanas y vivían en Barcelona entre 1931 y 1935-36.

Nadia Sokolova.

Nadia Sokolova

Empezamos por Nadia, que era la hermana mayor. Había nacido en Biarritz en 1911. Su padre, Sokolov, era un reconocido físico ruso, con una prestigiosa carrera de investigación y docencia, viudo de una mujer rusa de familia muy acomodada. A causa de una enfermedad grave había llegado a Francia a recuperarse de una operación, y en este reposo conoció a la madre de Nadia, una francesa, y en Biarritz tuvieron a esta hija misteriosa. Al poco tiempo todos vuelven a Moscú, donde Sokolov creó el Instituto de Investigación de Física y Cristalografía de la Universidad estatal de Moscú, donde muere en 1928, cuando tenía 74 años. Valia, por contra, nace en Moscú.

Ambas realizan estudios de música y, después de la muerte del padre, vuelven a París. En 1923, cuando Nadia tiene 11 años, publica ya un poema en Le Petit Figaro, e incluye como dirección un piso de Neuilly-sur-Seine, que era el de su profesor de música Ernst Lévy.

A comienzos de los años 30 Nadia y Valia ya están en Barcelona, y se instalan en el número 259 de la Avenida República Argentina. Mi hipótesis es que Nadia se vincula a los Josepets de Gracia como docente y Valia amplía sus estudios de canto.

Nadia deviene la protegida de Carles Sindreu, que la introduce en los ambientes musicales dodecafonistas y en las actividades de los futuros ADLAN. Nadia se convierte en amiga del compositor Adolf Weiss, y trata a Edgard Varèse cuando éste llega a Barcelona. Sindreu la introduce como poetisa. La revista Quaderns de poesia, publica un poema suyo en enero de 1936 y aparecen, como mínimo, dos en La Publicitat (02/25/34 y 06/06/34), los dos traducidos por Sindreu.

Nadia asistía regularmente a las actividades de ADLAN desde 1934.

Sokolova asistía regularmente a las actividades de ADLAN desde 1934. Lo constata la referencia que se publica en el Diari de Vilanova de 1934 con motivo de una presentación de Joaquim Gomis, en el Foment Vilanoví, de 141 postales modernistas de su colección. Asistieron al acto Gomis y su esposa Odette, Carles Sindreu, el músico Francesc Montserrat, Joan Prats y Nadia Sokolova. Gomis proyectaba sus imágenes, mientras que Sindreu las comentaba y Francesc Montserrat tocaba el piano. También Nadia y Valia asisten a la inauguración de la exposición de Salvador Dalí en la Catalònia del 1 de octubre de 1934.

Tal como avanza Garcés, Nadia marcha en Nueva York para casarse. Llega sola el 1 de agosto de 1935 en el trasatlántico Marqués de Comillas y se casa con Vladimir Tihonoff el 24 de agosto, en Manhattan. En los archivos de Joan Miró hemos encontrado mucha correspondencia donde se ve cómo el pintor se desvive por ayudar a Nadia a instalarse en Nueva York. Le presenta a sus amigos y ésta cuenta también a Joan Prats todas sus novedades. Son unos años especialmente activos, donde continúa escribiendo y relacionándose con el arte más nuevo, hasta que se separa de su marido y vuelve a Europa.

Su vida entra en un silencio poético tras anunciarse en 1939 la edición de un poemario suyo. En el número 17, de febrero de 1939, los Cahiers Littéraires La Hune, que se editan en Lille, anuncia la publicación del libro: Collier de Vertiges, poèmes de Nadia Sokolova. « Avec une préface de Jean Cassou. Un volume in-16 Jésus, 15 fr. -sur Vidalon, 30 fr.- sur Arches, 100 fr. ».

El 28 de mayo de 1956, Nadia Sokolova se casa en París con el conde Paul Franz de Schönborn-Buchheim. Por parte de padre eran condes de Schönborn. El abuelo paterno se había casado en dos ocasiones, con la Princesa de Lobkowicz y con la Condesa de Sternberg, y tenían en posesión el Castillo de Malesitz en Chequia. La madre era princesa, título heredado de su padre Dimitrie Kantakouzene-Deleanu, y por parte de madre era Condesa Nachenry von Borut. Así pues, su abuela materna era Sidonie Nadherny von Borutin, protectora de Rilke y de Karl Kraus. La madre, Sophia Armansperg, había heredado el Egg Castle de Loham, en Baviera.

Vive retirada en el campo hasta su muerte. El 4 de mayo de 2001, el juzgado de Tulle dictamina su tutela. Ingresa en una residencia de Treignac, donde muere el 13 de junio de 2004.

Imagen fantasmagórica de Valia Sokolova, en la exposición logicofobista de 1936.

Valia Sokolova

Valia se nos hace visible en 1931. Aparece públicamente en dos ocasiones. La primera es cantando en el concierto de Bella Bartok en la Sala Mozart de Barcelona el 7 de febrero, y la segunda en la misma Sala Mozart el sábado 9 de mayo, con un recital de canciones interpretadas al piano por Josep Caminals. El pianista colabora también en el concierto de Bartok, y seguramente Valia se mueve en los círculos pedagógicos de Caminals, y en el entorno de la Academia Albéniz.

Después ya aparece como pintora. En el sótano del establecimiento del Paseo de Gracia 18, que había sido diseñado por Josep Lluís Sert, se ubicó un espacio polivalente que sirvió también de sala de exposiciones. La primera actividad fueron las proyecciones de diapositivas de las postales de Joaquim Gomis en 1934. Después vendría la muestra de Sokolova.

La pintura La niebla, que aparece en la muestra logicofobista es obra de Valia.

Las crónicas hablan de la inauguración, con su presencia y la de los señores Cassanyes, Just Cabot, Rogeli Roca, Joan Prats, Joan Miró, J. Ll. Sert, Rodríguez-Arias, Torres Clavé, Joaquim Gomis, Lopez Llausàs, Carles Sindreu, Dalmau, Ràfols i Llimona. Cassanyes escribió un largo artículo y pensó en ella para su proyecto logicofobista. La pintura La niebla, que aparece en la muestra logicofobista es obra de Valia.

Por lo que he podido deducir, Nadia es la primera en marchar a Nueva York en 1935. Poco después le debía seguir Valia. Nadia intenta promover exposiciones de Valia en Nueva York y se proyecta una futura individual en la galería Van Diemen-Lilienfeld, que no se llevó a cabo.

Por lo que se deduce de la correspondencia con Joan Miró, las pinturas de Valia las guardó Joan Prats, que esperaba sus instrucciones.

Esto es todo lo que hasta ahora puedo decir de ambas, unas hermanas activas en el marco del surrealismo en los años 30, y que desaparecen después de la escena. De momento, hemos encontrado el rastro de Nadia, y ahora nos toca seguir un camino oscuro, el de Valia, que desaparece en 1936.