Hace ya siete años que el festival Sónar decidió actualizar su sección expositiva, eliminando Sonarmática, que durante más de dos décadas se había encargado de mostrar en Barcelona algunas de las propuestas más innovadoras del arte electrónico y digital.

En estos siete años ha habido muchos cambios y finalmente el arte propiamente dicho ha desaparecido para dejar espacio, según reza el programa, “a más de 200 tecnólogos y creadores de herramientas que están reinventando los formatos culturales establecidos, desde la exposición al concierto pasando por las narrativas audiovisuales”. Estos 200 creativos serán el alma del Sonar +D, que del 17 al 20 de julio se convierte en un verdadero Summer Camp, donde impartirán conferencias y masterclasses, y dirigirán alrededor de 150 talleres y actividades varias.

Marshmallow Laser Feast – Distortions in spacetime.

El énfasis en la oferta formativa y el corte didáctico de las propuestas se cristaliza en el 7º Congreso de Tecnología, Creatividad y Negocio, en el cual participarán algunos de los ideólogos de este mundo híbrido, como el estudio interdisciplinar teamLab, que aportará al debate sobre el agotamiento de los formatos expositivos sus entornos de proyecciones multisensoriales. También estarán Timoni West, creadora de Unity, el motor de gráficos 3D para videojuegos AR y VR que ha conquistado las industrias del cine y la arquitectura. Y la productora barcelonesa CANADA, autora algunos de los videoclips más influyentes del momento, que ofrecerá al público la posibilidad de participar en una película de animación de creación colectiva.

Timoni West (XR en Unity Labs)

Este año las start up, las apps y la innovación al servicio de las nuevas industrias culturales, han sustituido definitivamente los proyectos más estrictamente artísticos, confirmando una tendencia que se ha ido imponiendo inexorablemente, desde que Sónar cambió su epígrafe de Festival de Música Avanzada y New Media Art, por Creativity, Technology & Business, la tríada que parece marcar el camino del futuro. Sin embargo, hay que tener cuidado porque cuando las industrias tecnológicas (Sónar reunirá 2.100 de 60 países) cobran demasiado protagonismo en el proceso creativo, se corre el riesgo de que las obras no consigan trascender el marco temporal y se conviertan en artefactos tecnológicos lúdicos, destinados a convertirse en pocos mese en algo “ya visto”, algo “viejo” … un concepto inexistente en el ámbito del arte.

Holly Herndon.

Esto no resta interés al compromiso de Sónar con los avances tecnológicos al servicio de la creación, que se materializa en shows que profundizan en las nuevas perspectivas del diálogo entre luz y sonido, exploran la relación entre redes neuronales y música, y abren los escenarios a las potencialidades de la Inteligencia Artificial. Es el caso de Holly Herndon, que presenta el proceso de creación de Spawn, el asistente de IA con el que ha compuesto su disco Proto, en el cual une un coro de voces humanas con la no-humana de esta sofisticada máquina para la generación de sonido en tiempo real.

El neurocientífico Yukiyasu Kamitanien visualiza en tiempo real los pensamientos y las emociones del artista mientras interpreta su música.

Un habitual de Sónar +D, Daito Manabe, vuelve al festival para compartir su colaboración con el neurocientífico Yukiyasu Kamitani
en un espectáculo audiovisual pionero, que visualiza en tiempo real los pensamientos y las emociones del artista mientras interpreta su música.

Estudian el cerebro, también, el estudio turco Ouchhh y los barceloneses Za!, que presentan una propuesta, inspirada en la teoría de las supercuerdas, en la que se proyectarán las ondas cerebrales de los músicos.

Sonar360º by MEDIAPRO + onionlab.

Por lo que se refiere a las experiencias inmersivas, el estudio barcelonés Onionlab combina proyecciones, láseres, cámaras, reconocimiento de movimientos, gráficos en tiempo real, sensores biométricos y LEDs para crear un espacio interactivo e inmersivo de luz e imagen, controlada por los movimientos de los visitantes, que realizarán unas sesiones de meditación activa guiados por el sonido de sus auriculares.

TeamLab 02.

Como ya es habitual, Sónar +D se expande en el pabellón Mies van der Rohe, que se convierte en una entidad parlante gracias a la intervención sonora de la artista colombiana Lucrecia Dalt y en el Macba que se suma con la puesta en escena de Investigations, la obra más reciente de Christian Marclay, que pone de manifiesto el interés del artista para el uso atípico de instrumentos clásicos. En el concierto, que tendrá lugar el 19 de julio en la Capella del Macba, diez pianistas interpretarán una partitura que recoge una colección de cien imágenes de manos tocando el piano.