Genio consciente de su don, hombre rebelde y comprometido con los ideales de libertad y fraternidad, indomable, arrogante e independiente, y sobre todo autor de una obra musical eterna.

El pasado 16 de diciembre se cumplió el 250 aniversario del nacimiento del compositor Ludwig van Beethoven (1770-1827) y por esta razón la Fundación ”La Caixa” ha querido homenajear la vida y obra de uno de los grandes compositores de la historia con un concierto teatralizado, Beethoven 250, dirigido por Josep Pons, que ha colgado en la red a través del Ágora de CaixaForum y que también está disponible en Youtube.

El concierto conmemorativo Beethoven 250 contextualiza algunas de sus obras más relevantes, com la Quinta sinfonía, la Novena, la Pastoral o Claro de luna, entre otras. © David Campos/ Fundació ”la Caixa”.

A lo largo de una hora y 18 minutos, el concierto, con un clara intención pedagógica, repasa los detalles de la vida del músico, desde sus inicios, marcados por las dificultades para salir adelante y apenas sobrevivir, hasta, gracias a su talento inmenso y su dedicación extrema a la música, llegar al éxito y reconocimiento absoluto en toda Europa. Por el camino se explican también las dificultades y sombras de su biografía como su carácter difícil y la amargura que le provocó quedarse sordo muy joven, que a pesar de todo, no le impidió seguir trabajando, con un espíritu de superación admirable. “Beethoven nos sigue sorprendiendo porque habla de valores universales. En el centro de su obra está el ser humano”, dice el director Josep Pons.

© David Campos/ Fundació ”la Caixa”.

El espectáculo, con un guión escrito por Albert Gumí y David Puertas y la dirección escénica de Anna Llopart, combina la música con la narración por parte de tres actores -Xavier Ruano, Borja Espinosa y Quim Ávila- de la vida del artista. Se recuerdan episodios como sus inicios componiendo música popular para poder sobrevivir -como el célebre Minueto del Septeto en mi bemol-; se recrean los duelos pianísticos -una especie de competiciones musicales que eran muy populares en la época- con otros músicos que Beethoven siempre acababa ganando gracias a su virtuosismo extremo como pianista; o se habla de su vida sentimental apasionada pero frustrada por amores imposibles, furtivos y difíciles como, por ejemplo, la “Amada inmortal”, una dama misteriosa de quien se desconoce su identidad y que conocemos gracias a una preciosa carta que se encontró entre los papeles del músico a su muerte, que no fue enviada nunca o quizás devuelta por su destinataria.

El concierto no olvida el compromiso de Beethoven a favor de los ideales de libertad y fraternidad.

El concierto no olvida el compromiso de Beethoven a favor de los ideales de libertad y fraternidad, que traspasó sobre todo a una de sus sinfonías más famosas, La Novena, que culmina con el Himno a la alegría, inspirado por los versos de Friedrich von Schiller, actualmente himno oficial de la Unión Europea. El estreno de la Novena Sinfonía supuso la última aparición de Beethoven en una sala de conciertos, dirigiendo, completamente sordo, junto al director de orquesta. Al terminar la pieza él continuaba marcando el pulso, hasta que alguien le advirtió que se girara para que pudiera ver la inmensa ovación del público. El majestuoso cuarto movimiento de la sinfonía se ofrece al completo al final del concierto.

 

Otras obras de Beethoven que se interpretan en el concierto son un fragmento de la Pastoral, del concierto para piano núm. 5 “Emperador”, o del Claro de Luna. Las piezas musicales están interpretadas por la Orquesta Sinfónica Camera Musicae y los coros Barcelona Ars Nova y Coro Madrigal. Cabe destacar la participación de los pianistas Daniel Ligorio y Miquel Massana.