Cuando Barcelona no contaba para nada en la industria del videojuego, aparecía representada a menudo como escenario. Ahora que se ha convertido en una capital indiscutible, ya no aparece en los videojuegos. ¿Alguien lo entiende?

La primera vez que apareció una imagen impresa de la ciudad de Barcelona fue en 1593, en el libro Civitates Orbis Terrarum, con textos de Georg Braun y grabados de Frans Hogenberg. La primera vez que una imagen de Barcelona apareció en un videojuego fue en 1987, en un plataformas para ZX Spectrum titulado Screwie.

Frans Hogenberg, Barcelona. Civitates Orbis Terrarum, 1572.

Por cierto, la imagen mostraba la fachada de la Catedral de Barcelona, dedicada a la Santa Cruz y a Santa Eulalia. Y precisamente hoy la ciudad de Barcelona celebra la festividad de Santa Eulalia.

Screw, 1987.

Pero el primer clásico de fama mundial donde apareció un referente barcelonés fue el adictivo arcade Pang, también conocido como Buster Bros (1989): en tres pantallas aparece de fondo la Sagrada Familia… Y es que Gaudí es un must de las localizaciones digitales barcelonesas. En 1988, dos años después de Chernobil, había aparecido un arcade de género runner ambientado en un mundo posnuclear, Chelnov. Atomic Runner. Entre los principales escenarios apocalípticos, encontramos la Pedrera y la Sagrada Familia…

Pang, 1989.

No olvidemos tampoco que el Camp Nou, uno de los edificios más visitados de la ciudad, forma parte de la saga FIFA desde 1998.

Otro género que ama Barcelona es el de las carreras de automóviles. La primera aparición es en el arcade Outrunners (1993). Volverá en 1999 en Toyland Racing, que incluye escenarios de las ciudades más atractivas del mundo: Hong Kong, Nueva York, Moscú… Le seguirán Europe Racing (2001), Project Gotham Racing 2 (2003), Grid 2 (2013) y el hiperrealista Grid: Autosport (2014), con vistas de Plaza España, Paseo Colón o la Sagrada Familia –como no– que cortan el aliento.

Camp Nou. FIFA 18, 2017.

Barcelona también es un gran escenario de aventuras con toques de rol. Bueno, escenarios de interiores, que no muestran mucho pero al menos sugieren que estamos en la Ciudad Condal. Se trata de aventuras medievales con algún episodio en nuestra ciudad, como Lionheart: Legacy of the Crusader (2003), Assassin Creed II: Discovery (2009, la versión para consolas portátiles de esta gran saga) o Lost Chronicles of Zerzura (2012), con tópicos tan comunes como la Inquisición española.

Hay un tablao flamenco ante la Sagrada Familia.

Y no será por tópicos: en el gran juego de simulación de skateboard Tony Hawk ‘s Underground 2 (2004) aparecen la estación de Sants, el Park Güell, el puerto… y un toro que hay que asustar lanzándole tomates . En el escenario «Fireworks over Barcelona» de Tekken Tag Tournament 2 (2012) hay un tablao flamenco ante la Sagrada Familia.

Fireworks over Barcelona. Tekken Tag Tournament 2, 2012.

Barcelona aparece brevemente a Interpol: The trail of Dr. Chaos (2007), Invizimals 2 (2010), el fps GoldenEye 007, y en Scenery Spain 2: Spanish airports, un complemento del Flight Simulator 2002 donde podremos sobrevolar con todo detalle la ciudad.

Pero los dos juegos que retratan Barcelona de una manera más completa y minuciosa son: Wheelman (2009), con Vin Diesel conduciendo y disparando por las Ramblas. Y Warcelona (2011), un mapa de Left 4 Dead 2, con el entorno de Plaza España reproducido con fidelidad… zombis incluidos. Su creador, el genial Carlos Coronado, me contaba cómo había tenido que huir de los guardias de seguridad en los túneles del metro, mientras tomaba las medidas de los escenarios reales.

Carlos Coronado, Warcelona, 2011.

Barcelona es una ciudad con 150 empresas dedicadas a los videojuegos, y un atractivo turístico que no para de crecer. ¿Quien se anima a volver ambientar un videojuego en la ciudad?