El arte de Bill Viola (Nueva York, 1951) tiene una calidad hipnótica tan intensa que puede fascinar y molestar a partes iguales. Pasa lo mismo con el sustrato místico y espiritual de su obra.
El arte de Bill Viola (Nueva York, 1951) tiene una calidad hipnótica tan intensa que puede fascinar y molestar a partes iguales. Pasa lo mismo con el sustrato místico y espiritual de su obra.